Badajoz recuerda la riada de 1997: 29 años de una tragedia que dejó 22 muertos
6 de Noviembre de 2026
Imágenes de la riada / Blog Viviendo Badajoz
Badajoz ha recordado este jueves una de las mayores tragedias de su historia reciente. Hace 29 años, el desbordamiento de los arroyos Rivillas y Calamón provocó una riada que arrasó viviendas, negocios y vehículos, y acabó con la vida de 22 personas. Una catástrofe que cambió para siempre el paisaje de varios barrios pacenses y que todavía permanece en la memoria de sus vecinos.
La tragedia llegó después de más de una semana de lluvias constantes y abundantes. Una borrasca de origen subtropical, en un proceso de ciclogénesis explosiva, y la saturación del suelo por las precipitaciones acumuladas favorecieron una situación de lluvias torrenciales que afectó a distintos puntos de Extremadura.
En Badajoz, el agua desbordó los cauces de los arroyos Rivillas y Calamón y avanzó con fuerza por las zonas próximas. Según los datos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana, el caudal llegó a oscilar entre los 450 y los 500 metros cúbicos por segundo, casi el triple del máximo admisible en los cauces de hormigón, establecido en 180 metros cúbicos por segundo.
El barro y el agua arrastraron casas, coches y todo lo que encontraron a su paso. La consecuencia más dramática fue la pérdida de 22 vidas humanas, además de los enormes daños materiales y las cientos de familias que perdieron sus viviendas y tuvieron que ser reubicadas en otros puntos de la ciudad.
Las barriadas de Cerro de Reyes y Antonio Domínguez fueron algunas de las zonas más castigadas. Desde entonces, se han llevado a cabo numerosas inversiones y actuaciones para reconstruir los espacios afectados y recuperar la normalidad.
Sin embargo, las intervenciones más importantes se centraron también en los propios cauces de los arroyos, con el objetivo de reducir el riesgo de que una riada de características similares vuelva a provocar una catástrofe.
La tragedia no afectó únicamente a la capital pacense. En Valverde de Leganés se registraron 136 litros por metro cuadrado y el arroyo de Las Piletas reventó su canalización, causando graves daños y tres fallecidos. Parte del agua terminó llegando al arroyo Calamón, que se desbordó en su camino hacia Badajoz.
Otras localidades, como Balboa y varios municipios de las Vegas del Guadiana, tuvieron que ser evacuadas. La provincia sufrió importantes pérdidas materiales y daños en el campo. La riada también tuvo consecuencias en Portugal, donde fallecieron diez personas.
¿PODRÍA VOLVER A REPETIRSE UNA RIADA?
La posibilidad de que se produzca una situación meteorológica similar sigue existiendo. Las condiciones que dieron lugar a aquella catástrofe podrían volver a coincidir, aunque actualmente existen más medios de previsión y sistemas de aviso a la población.
No obstante, todavía hay zonas pobladas expuestas a posibles inundaciones. Cada otoño se producen episodios de lluvias intensas que presentan algunas similitudes meteorológicas con las de aquel noviembre de 1997, aunque no siempre coinciden todos los factores que desencadenaron la tragedia.
Para muchos vecinos, las lluvias intensas siguen despertando recuerdos de aquellos días. Las imágenes de otras inundaciones, como las provocadas por la DANA en Valencia, también han hecho que algunos pacenses vuelvan a rememorar el miedo y la devastación que vivieron en sus propios barrios.
MISA EN RECUERDO
El recuerdo de las 22 víctimas ha estado presente también este jueves en la iglesia de Jesús Obrero, donde se ha celebrado una misa en su memoria y en la de sus familias.
Al acto han acudido vecinos y representantes del Ayuntamiento de Badajoz, entre ellos el alcalde, Ignacio Gragera, para rendir homenaje a quienes perdieron la vida en aquella riada.
Veintinueve años después, el recuerdo de aquella noche continúa muy vivo entre quienes la sufrieron, con la esperanza de que una tragedia así no vuelva a repetirse.
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